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El director del hotel explica por qué el Sello Calidad Deportiva representa el punto de partida para reforzar su propuesta de entrenamiento, bienestar y turismo activo.

Antonio Perdomo Alonso asumió hace pocos meses la dirección de La Palma Princess con el propósito de seguir fortaleciendo el posicionamiento de uno de los establecimientos turísticos más emblemáticos de la isla.

Entre las primeras decisiones de esta nueva etapa se encuentra la obtención del Sello de Calidad Deportiva, una certificación que reconoce la preparación del hotel para recibir a turistas activos, deportistas, clubes, federaciones y grupos que buscan integrar la actividad física en su estancia.

La Palma Princess cuenta con una infraestructura deportiva consolidada, integrada en su concepto Vital & Fitness, que incluye cuatro pistas de tenis, tres pistas de pádel, piscina acondicionada para el entrenamiento, gimnasio con entrenador personal, sala de spinning, CrossFit, zona exterior de calistenia, cancha multideportiva, circuito de calentamiento, espacios para la práctica de yoga, pilates, baile, Zumba  y otras modalidades, además de una programación con más de 25 disciplinas deportivas. A esta propuesta se suman los servicios de bienestar del hotel, con SPA y servicios de masajes.

Hablamos con Antonio Perdomo sobre esta certificación, el compromiso del equipo y el papel que puede desempeñar el deporte dentro del futuro turístico del hotel y de la propia isla.

Antonio, asumiste hace aproximadamente seis meses la dirección de La Palma Princess. ¿Con qué objetivos afrontaste esta nueva responsabilidad y qué prioridades estableciste para esta primera etapa?

Cuando asumí la dirección, mi primera prioridad fue escuchar y conocer. Antes de tomar decisiones creo que es fundamental entender cómo funciona el hotel, estar cerca del equipo y conocer de primera mano la experiencia del huésped.

En estos primeros meses hemos trabajado en consolidar la operativa, revisar procesos y detectar oportunidades de mejora, pero también en identificar aquello que puede hacer que el hotel sea diferente.

Y ahí aparece claramente el fitness y la práctica deportiva en general. Contamos con unas instalaciones y un entorno con mucho potencial. El reto es ahora definir qué experiencia podemos construir alrededor de ellos y qué pueden aportar al huésped.

¿Qué identidad quieres reforzar y qué aspectos del establecimiento consideras que tienen un mayor potencial de crecimiento?

Queremos que La Palma Princess sea reconocido por algo más que por su capacidad alojativa. Tenemos la oportunidad de construir una propuesta en la que alojamiento, deporte, bienestar y naturaleza estén realmente conectados.

El deporte es, sin duda, una de las áreas con mayor potencial. Pero las instalaciones son recursos; lo importante es entender qué necesita una persona que viene a entrenar y cómo podemos acompañarla durante toda su estancia.

La apuesta de Princess Hotels pasa por seguir desarrollando una propuesta en la que una persona pueda venir a La Palma Princess para entrenar, recuperarse, descansar y, al mismo tiempo, descubrir la isla a través del deporte.

Una de las primeras iniciativas impulsadas desde tu llegada ha sido la certificación de La Palma Princess con el Sello de Calidad Deportiva. ¿Por qué decidiste apostar por este proyecto desde el comienzo de tu etapa como director?

Precisamente porque ya contábamos con una base deportiva importante y queríamos analizarla con una mirada externa.

El proceso nos ha permitido parar, revisar nuestra propuesta y preguntarnos qué necesitamos reforzar para responder cada vez mejor a las necesidades de un cliente deportivo.

No queríamos simplemente incorporar una certificación a nuestra comunicación. Queríamos comprobar qué estábamos haciendo bien, qué podíamos mejorar y qué estándares debíamos mantener en el futuro.

Por eso, el sello no representa la meta, sino una referencia para profesionalizar todavía más una propuesta que ya existía y darle una dirección clara.

¿Qué oportunidad identificaste en el turismo deportivo para el hotel y para el destino?

La oportunidad es mucho mayor que conseguir que un deportista se aloje en el hotel.

La Palma tiene unas condiciones extraordinarias para practicar deporte durante prácticamente todo el año y, además, tiene algo que no se puede construir artificialmente: un entorno natural excepcional.

Desde el hotel contamos con alojamiento, espacios de entrenamiento, recuperación y servicios adaptados al deportista, pero también ayudamos a conectar al visitante con clubes, profesionales, empresas y actividades que permitan descubrir la isla de otra manera.

Y hay otro aspecto especialmente interesante: el turismo deportivo nos ayuda a atraer perfiles de visitantes con motivaciones diferentes a las del turismo vacacional tradicional y contribuir a generar actividad en distintas épocas del año.

La Palma Princess ya contaba con instalaciones y servicios muy vinculados al deporte y al bienestar. ¿Qué elementos de su propuesta consideras que la convierten en un alojamiento especialmente preparado para recibir al turista deportivo?

La Palma Princess parte de una infraestructura deportiva muy completa dentro del propio hotel. Disponemos de cuatro pistas de tenis, tres pistas de pádel, piscina acondicionada para el entrenamiento, gimnasio con entrenador personal, sala de spinning, CrossFit, zona exterior de calistenia, cancha multideportiva, circuito de calentamiento, espacios para la práctica de yoga, pilates, baile, Zumba y otras modalidades, además de una programación con más de 25 disciplinas deportivas.

A esta oferta se suman los espacios y servicios orientados al bienestar, incluido el SPA y los servicios de masajes, que permiten complementar el entrenamiento con recuperación y descanso.

Pero un alojamiento preparado para deportistas no depende únicamente de sus instalaciones. También implica entender cómo vive ese cliente y qué necesita durante toda su estancia: entrenar a determinadas horas, descansar correctamente, masaje deportivo, recuperar, cuidar su alimentación, disponer de espacios adecuados para su material o acceder a diferentes disciplinas sin que todo ello implique desplazamientos constantes.

Y tenemos una ventaja decisiva: el entorno. El deportista puede entrenar dentro del hotel y, al mismo tiempo, salir a practicar ciclismo, trail, senderismo, running, buceo u otras actividades que ofrece La Palma. Esa combinación entre infraestructura, servicios y territorio es uno de nuestros principales valores.

¿Cómo habéis vivido el proceso de evaluación y certificación junto al Instituto Internacional de Excelencia y Certificaciones Deportivas?

Ha sido un proceso muy útil porque nos ha obligado a mirarnos desde fuera. Cuando estás en el día a día de un hotel, muchas cosas se hacen porque forman parte de la rutina. Una evaluación externa te obliga a preguntarte por qué haces las cosas así, si realmente funcionan y si responden a lo que espera el cliente.

Durante el proceso hemos podido identificar fortalezas, pero también aspectos que podemos seguir mejorando. Y ahí está uno de los principales aspectos de una certificación: si únicamente sirve para recibir un reconocimiento, su recorrido es limitado. Si consigue que un equipo revise cómo trabaja y se plantee cómo hacerlo mejor, entonces adquiere mucho más sentido.

Una certificación de calidad no depende únicamente de las instalaciones. ¿Qué papel ha desempeñado el equipo de La Palma Princess durante este proceso?

Fundamental. Puedes tener unas instalaciones extraordinarias, pero si las personas que están detrás no entienden lo que necesita el cliente, esas instalaciones pierden buena parte de su valor.

La certificación ha sido una oportunidad para trabajar de forma transversal. No afecta solamente al área deportiva: Recepción, Restauración, Pisos, Mantenimiento, Animación, Dirección y el resto de departamentos forman parte de la experiencia del huésped.

Y hay algo especialmente importante: conseguir el sello no supone dar el proceso por terminado. A partir de ahora se mantienen los estándares asumidos y seguiremos identificando aspectos a mejorar.

¿Cómo se traslada este compromiso con el deporte y la calidad a los diferentes departamentos y a la atención diaria del huésped?

Intentamos que el huésped no tenga que explicar constantemente que es deportista para que entendamos sus necesidades.

La experiencia empieza mucho antes de entrar en una pista o en un gimnasio. Puede estar en la información que recibe antes de llegar, en cómo organizamos sus horarios, en la alimentación, en el descanso, en el mantenimiento de las instalaciones o en la capacidad del equipo para anticiparse a determinadas necesidades.

Ahí es donde se demuestra realmente la calidad: no cuando enseñamos una instalación, sino cuando el cliente comprueba que todo lo que ocurre alrededor de ella está pensado para facilitar su estancia.

¿Qué garantías y beneficios aporta el Sello de Calidad Deportiva a una persona que elige La Palma Princess para sus vacaciones, una concentración o una estancia vinculada al deporte?

El principal valor es la confianza. Cuando un deportista, un club o una federación elige un establecimiento para una concentración, no está comprando únicamente una habitación. Está confiando parte de su preparación en ese lugar.

El Sello contribuye a esa confianza porque supone haber pasado por un proceso de evaluación y asumir unos criterios de trabajo.

Pero también debemos ser claros: un sello por sí solo no hace que un hotel sea adecuado para un deportista. Lo importante es lo que hay detrás y, sobre todo, lo que el cliente vive cada día.

Cada vez más viajeros buscan combinar descanso, bienestar y actividad física. ¿Cómo está respondiendo La Palma Princess a esta evolución en la forma de viajar?

Estamos viendo un cambio interesante. El viajero no necesariamente quiere elegir entre descansar o mantenerse activo. Cada vez más personas quieren hacer ambas cosas.

En La Palma Princess contamos con una oferta deportiva y de bienestar amplia, que permite entrenar, mantenerse activo y complementar la actividad con espacios y servicios de recuperación y relajación, como el SPA y los masajes.

Además, estamos en un destino que permite llevar esa actividad fuera del hotel. Se puede entrenar por la mañana, disfrutar de la isla durante el día y terminar la jornada recuperándose y relajándose.

No se trata simplemente de añadir deporte a unas vacaciones. Se trata de que el deporte pueda formar parte natural de la experiencia de viajar.

¿El deporte se ha convertido ya en un elemento decisivo a la hora de elegir un alojamiento?

Para determinados perfiles, sí. No creo que vaya a sustituir a otros factores tradicionales de elección, pero para un deportista, un club o una persona que quiere mantener un estilo de vida activo, puede ser decisivo.

Si alguien elige un hotel porque quiere jugar al tenis, entrenar, preparar una competición o realizar una concentración, el deporte deja de ser un complemento. Se convierte en parte del motivo por el que ha elegido ese establecimiento.

Ese cambio de perspectiva es muy importante para nosotros y para la propuesta que queremos consolidar.

La isla ofrece unas condiciones extraordinarias para practicar senderismo, trail, ciclismo, running, natación, buceo y otras actividades al aire libre. ¿Qué papel puede desempeñar La Palma Princess en el posicionamiento de la isla como destino deportivo?

Creemos que un hotel no puede hacer ese trabajo por sí solo. El desarrollo de un destino deportivo requiere conectar a los alojamientos con clubes, federaciones, empresas, profesionales y administraciones.

Pero sí podemos aportar nuestra parte. La Palma tiene los recursos naturales y las condiciones para desarrollar una propuesta deportiva muy interesante, y desde La Palma Princess podemos ser un punto de apoyo para quienes visitan la isla con una motivación deportiva.

Nuestro objetivo es que el hotel sea también una puerta de entrada para descubrir La Palma a través del deporte. Si alguien viene a entrenar, competir, preparar una temporada o simplemente vivir una experiencia deportiva y termina descubriendo todo lo que ofrece el territorio, estaremos contribuyendo también al posicionamiento del destino.

Has señalado que el objetivo de La Palma Princess es crecer de forma responsable. ¿Cómo encaja el Sello de Calidad Deportiva dentro de esa visión de crecimiento basada en la calidad, la sostenibilidad y la diferenciación?

Para nosotros, crecer responsablemente no significa únicamente crecer en número de clientes. Significa aportar más valor sin perder aquello que hace especial al destino.

El deporte puede contribuir en esa dirección porque permite dar a conocer el territorio, atraer perfiles diferentes de visitantes y generar actividad durante distintas épocas del año.

Pero ese crecimiento tiene que estar bien gestionado. Queremos desarrollar una propuesta deportiva que sea compatible con el entorno y con la identidad de La Palma.

Ese equilibrio es el verdadero reto.

La obtención del sello no representa el final del proceso, sino el comienzo de una etapa de mejora continua. ¿Qué objetivos os planteáis a partir de ahora para seguir desarrollando la propuesta deportiva de La Palma Princess?

Ahora empieza una etapa especialmente interesante. Tenemos una base deportiva consolidada y queremos seguir desarrollando servicios relacionados con el entrenamiento, la recuperación y el bienestar.

Pero la estrategia no tiene por qué limitarse a construir más instalaciones. El objetivo es seguir dando coherencia a la propuesta y detectar qué servicios pueden aportar más al cliente.

También queremos seguir estableciendo colaboraciones con clubes, federaciones, equipos, empresas y profesionales especializados. Y, sobre todo, queremos escuchar: qué necesita un equipo cuando viene a concentrarse, qué necesita un ciclista, qué necesita un deportista individual o qué espera una federación.

Si conseguimos responder mejor a esas necesidades, estaremos construyendo algo mucho más sólido que una simple oferta de instalaciones.

¿Hay algún servicio, experiencia o colaboración que os gustaría desarrollar especialmente?

Desde Princess Hotels nos interesa especialmente todo aquello que permita conectar el hotel con el territorio y facilitar al cliente deportivo una experiencia más completa.

Queremos avanzar en colaboraciones vinculadas al ciclismo, al trail, al senderismo y al running que permitan vivir La Palma desde una perspectiva deportiva, así como seguir trabajando con clubes, federaciones y empresas especializadas para desarrollar concentraciones, campus y programas de entrenamiento.

También queremos seguir conectando el deporte con los servicios de recuperación y bienestar que ya forman parte de la propuesta del hotel.

La idea es que el cliente deportivo no tenga que construir su experiencia por separado. Que pueda encontrar en La Palma Princess una propuesta que conecte alojamiento, entrenamiento, recuperación, bienestar y actividades en la isla.

Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a otros responsables hoteleros que estén valorando certificar sus establecimientos con el Sello de Calidad Deportiva?

Les diría que antes de preguntarse qué valor tiene el sello deberían preguntarse qué valor tiene para ellos entender mejor al cliente deportivo.

La certificación tiene sentido cuando estás dispuesto a revisar lo que haces, escuchar una evaluación externa y asumir que siempre habrá cosas que pueden hacerse mejor.

En nuestro caso, la certificación nos ha permitido revisar una propuesta que ya existía, detectar oportunidades y establecer una referencia para seguir avanzando.

Entendida de esa manera, la certificación puede ser una herramienta útil para revisar y gestionar la propuesta deportiva.

Antonio, completa esta frase: “Apostar por la calidad deportiva significa…”

Significa entender que no basta con tener instalaciones deportivas. Significa preguntarse qué necesita realmente la persona que viene a utilizarlas y ser capaces de responder a esas necesidades antes, durante y después de su entrenamiento.

Y significa asumir que el trabajo continuo después de conseguir el sello: mantener los estándares, escuchar al cliente, mejorar y seguir construyendo.

Para nosotros, apostar por la calidad deportiva significa intentar que, cuando alguien piense en venir a La Palma a practicar deporte, no piense únicamente en dónde va a dormir, sino en todo lo que puede vivir aquí.

Creo que La Palma Princess tiene una oportunidad muy interesante por delante. Tenemos instalaciones, tenemos un equipo y tenemos un destino con unas condiciones extraordinarias. Ahora el reto es conectar todos esos elementos y convertir el potencial en una propuesta real, reconocible y útil para el deportista.

El sello nos ha dado una referencia y un punto de partida. Lo importante ahora es demostrar cada día que estamos a la altura de lo que significa.

La obtención del Sello de Calidad Deportiva reconoce unas instalaciones y unos servicios especialmente preparados para el deporte, pero también refleja una manera de entender el turismo basada en la calidad, la especialización y la mejora continua. La Palma Princess refuerza así su posicionamiento como un alojamiento capaz de ofrecer mucho más que una estancia: un lugar en el que descansar, cuidarse, mantenerse activo y descubrir todas las posibilidades deportivas y naturales de La Palma.